En esta entrada se presentan algunos casos que el estudioso puede encontrar y que posiblemente dificulten la tarea de interpretación si no se tiene el debido cuidado. Primero se trata el caso de las cantidades con millares y después se aborda el ejemplo de númerales romanos, especialmente importantes para documentos del siglo XVI.
El signo calderón
Este signo era empleado para la escritura de millares. Se caracteriza por su gran parecido a una letra «D» mayúscula, mientras que para los siglos XVI y XVII puede resultar complicado identificarlo para el siglo XVIII su escritura se volvió más clara. Las cantidades situadas a la izquierda del calderón se multiplicaban por mil, mientras que las situadas a la derecha se mantenían sin modificaciones. Aquí unos ejemplos:

De esta forma en la imagen anterior se pueden leer, de arriba hacia abajo, las siguientes cantidades: 283 pesos; 1 270 pesos 6 reales; 400 pesos; 222 pesos; 310 pesos; 2 422 pesos; 471 pesos 5 reales.
Se debe destacar que en este tipo de tablas con distintas cuentas el calderón se mantenía aunque la cantidad unicamente se articulara por centenas.


En esta tercera imagen se observa otra manera de escribir el calderón, misma que puede llegar a confundirse con las propias cifras por lo que se debe ser cuidadosos.
Numerales romanos
Otro caso importante es el de los numerales romanos, dentro de la letra cortesana era común encontrar este tipo de notación, situación que dificulta la lectura de algunos documentos. Se debe estar atento en los documentos producidos a finales del siglo XV y hasta mediados del XVI. Un ejemplo en el uso de este tipo de numeración:

«En Madrid a XVIII de febrero de MDXXXV años. Sebastián Rodríguez en nombre del dean e cabildo y fábrica de la iglesia de Santo Domingo presento esta petición en el Consejo de las indias de su Majestad»
Específicamente sobre el caso de los numerales romanos existen diversos estudios, a continuación compartimos uno referente a la contabilidad de la bula de Santa Cruzada en el siglo XVI:
