En nuestro más reciente video del curso de paleografía novohispana revisamos un juicio peculiar: Baltazar, indio tributario de Tacubaya, se enfrentó a cobradores de la Aduana de México y logró conseguir justicia.
Baltazar se identificaba como indio tributario de la zona de Tacubaya y, además, declaraba que su oficio era velero, es decir, fabricaba y vendía velas.
En 1757 los accesos a la Ciudad de México eran controlados por un sistema de garitas en los que se revisaban las mercancías que entraban y salían de la capital novohispana con tal de cobrar efectivamente el derecho de alcabala.

Los indios o naturales estaban exentos del pago de alcabala por las mercancías que ellos produjeran. En este caso, las velas de Baltazar no debían pagar el derecho ya que él las elaboraba y vendía en la demarcación de Coyoacán. Sin embargo, un día se presentó a la Aduana de México para denunciar que ciertos cobradores de Coyoacán lo amenazaron, golpearon y quitaron velas por concepto de alcabala.
El juez superintendente de la Aduana de México atendió el caso a través de su asesor y el escribano del tribunal lo que llevó a descubrir que los cobradores efectivamente habían actuado contra Baltazar. En consecuencia, el juez superintendente los reprendió, pero procedió a investigar el origen de las velas de Baltazar ya que se tenía noticia de que algunos naturales participaban en fraudes junto con grandes productores de velas.
A lo largo del proceso revisamos los testimonios de Baltazar, los cobradores y la visita del escribano de la Aduana a la casa de Baltazar donde corroboró los insumo que tenía para elaborar sus velas. Al final el superintendente reconoció los abusos que había sufrido Baltazar y le entregó una sentencia con sello Real para que pudiera vender sus velas libremente, incluso con un pequeño estimulo para los días de mayor venta: Día de Muertos y Navidad.
Si quieres ver con detalle el expediente te invitamos a revisar nuestro curso en YouTube:
