
Cuando algunos estudiantes o historiadores se proponen iniciar una investigación de los siglos previos al XX, donde se acostumbraba escribir a mano, pueden encontrarse con sorpresas como la anterior o peores…
Para evitar un nulo acercamiento a la riqueza de los documentos, por falta de comprensión de su contenido, los historiadores han empleado desde tiempos inmemorables (o al menos desde que la historia se consolidó como disciplina) la paleografía.
Esta herramienta, como lo indica su nombre, es la encargada del estudio de la escritura antigua (o del pasado). En ese sentido, la paleografía se encarga de estudiar el tipo de escritura empleada en tiempo pretérito, tomando en cuenta el contexto específico del lugar que se estudia, el tipo de trazos, abreviaturas empleadas y significados concretos.
Con esta herramienta es posible acercarse y entender textos producidos en siglos pasados, aunque es necesario señalar que un historiador centrado en letra novohispana del siglo XVII podría tener algunas dificultades para entender lo que en esa época se producía en otras partes del Imperio Español o incluso en ciudades de otros imperios, por ejemplo, Londres o París.
Claro, no tendría muchas dificultades pero seguramente lo pondrían a pensar y esto es porque el contexto específico en el que se producían los documentos alteraba el tipo de escritura, ligeramente pero había cambios sustanciales.

Debido a que el estudio de la paleografía requiere paciencia y concentración hay investigadores que han optado por dejar de lado esta herramienta y utilizar a sus asistentes, jóvenes de servicio social o incluso pagar por transcripciones. Aunque hay peores casos ya que existen historiadores que estudian siglo XX por temor a los documentos antiguos y emplean periódicos y fotografías para no enfrentarse a la paleografía.
Pero en un mundo como el de hoy, en el que es cada vez más raro escribir a mano ¿dónde quedó el estudioso de la paleografía?
Es muy pronto para responder eso, sin embargo, consideramos que una herramienta tan importante no puede perderse ya que la gente especializada en ésta no solamente puede auxiliar a historiadores, lingüistas o filólogos, también puede ser útil en casos judiciales en los que se recurra a documentos muy antiguos (situación que ha ocurrido).
Por último, dejo la transcripción (con ortografía modernizada) de la imagen que está en el encabezado:
En el mes de septiembre de 1660 años entró a gobernar este reino el excelentísimo señor don Juan de Leyva y de la Diada, conde de Baños_____
