Blog

Historia

¿México colonial o virreinato de Nueva España?

Desde pequeños en el colegio nos enseñan que en México tuvimos un régimen “colonial” tras la conquista del Imperio Mexica.

Pero ¿si en realidad Nueva España fue un reino que conformaba al Imperio Español con casi los mismos privilegios que el resto de los reinos?

En años recientes se ha criticado la idea de un régimen colonial establecido por la monarquía católica (lo que hoy día llamaríamos España). De hecho, se propone que esta monarquía se conformaba de distintos reinos, un imperio mundial que se gobernaba, en la cabeza, por un juez supremo (o perfecto): el rey.

En ese sentido, es necesario tratar de entender lo que fue la monarquía católica desde su contexto, por lo que hablar de un «México colonial» presenta ciertos inconvenientes:

  1. La idea de que México ha existido desde siempre, sin importar lo que había antes de que siquiera se planteara la idea de una nación tal y como la endentemos hoy día.
  2. La lógica económica y política de un sistema colonial se impulsó por distintos imperios, especialmente a partir del siglo XVIII. Dentro de esa lógica resalta un establecimiento en determinadas regiones para explotar y exportar materias primas, con una mínima relación con los naturales (indígenas) así como una marcada separación política (la idea de metrópoli-colonia).
* * *

* * *

En ese contexto, recientes investigaciones proponen que Nueva España se insertaba en un contexto de reinos que se unían bajo la idea de la religión católica y el gobierno del juez perfecto encarnado en la figura del monarca.

En la cosmovisión de Antiguo Régimen la sociedad se concebía como un cuerpo y, por lo tanto,  la monarquía también puede entenderse en ese sentido: el rey con sede en Madrid sería la cabeza mientras que el resto de los reinos de su gobierno serían partes del cuerpo. De igual forma se aceptaba que en ese tipo de sociedad la desigualdad era necesaria para subsistir, principio que también puede aplicarse a los reinos, había unos con grandes privilegios y otros con mínimos o ninguno.

IMG_0689

Ahora, si partimos de que Nueva España era un reino que conformaba la monarquía católica se puede entender mejor la lógica de su funcionamiento. Es decir, la explotación de las minas generó grandes recursos que se invirtieron en el propio virreinato, unas partes se mandaban a la Península Ibérica como pago al rey y se generaron relaciones entre bilaterales entre la sede del gobierno y e virreinato, por lo que la idea de una “explotación colonial” queda sumamente cuestionada.

Historia, Paleografía

Paleografía para historiadores

Cuando algunos estudiantes o historiadores se proponen iniciar una investigación de los siglos previos al XX, donde se acostumbraba escribir a mano, pueden encontrarse con sorpresas como la anterior o peores…

Para evitar un nulo acercamiento a la riqueza de los documentos, por falta de comprensión de su contenido, los historiadores han empleado desde tiempos inmemorables (o al menos desde que la historia se consolidó como disciplina) la paleografía.

Esta herramienta, como lo indica su nombre, es la encargada del estudio de la escritura antigua (o del pasado). En ese sentido, la paleografía se encarga de estudiar el tipo de escritura empleada en tiempo pretérito, tomando en cuenta el contexto específico del lugar que se estudia, el tipo de trazos, abreviaturas empleadas y significados concretos.

Con esta herramienta es posible acercarse y entender textos producidos en siglos pasados, aunque es necesario señalar que un historiador centrado en letra novohispana del siglo XVII podría tener algunas dificultades para entender lo que en esa época se producía en otras partes del Imperio Español o incluso en ciudades de otros imperios, por ejemplo, Londres o París.

Claro, no tendría muchas dificultades pero seguramente lo pondrían a pensar y esto es porque el contexto específico en el que se producían los documentos alteraba el tipo de escritura, ligeramente pero había cambios sustanciales.

cropped-img_07361.jpg

Debido a que el estudio de la paleografía requiere paciencia y concentración hay investigadores que han optado por dejar de lado esta herramienta y utilizar a sus asistentes, jóvenes de servicio social o incluso pagar por transcripciones. Aunque hay peores casos ya que existen historiadores que estudian siglo XX por temor a los documentos antiguos y emplean periódicos y fotografías para no enfrentarse a la paleografía.

Pero en un mundo como el de hoy, en el que es cada vez más raro escribir a mano ¿dónde quedó el estudioso de la paleografía?

Es muy pronto para responder eso, sin embargo, consideramos que una herramienta tan importante no puede perderse ya que la gente especializada en ésta no solamente puede auxiliar a historiadores, lingüistas o filólogos, también puede ser útil en casos judiciales en los que se recurra a documentos muy antiguos (situación que ha ocurrido).

Por último, dejo la transcripción (con ortografía modernizada) de la imagen que está en el encabezado:

En el mes de septiembre de 1660 años entró a gobernar este reino el excelentísimo señor don Juan de Leyva y de la Diada, conde de Baños_____